Chapter 25
Section 25
Conversaciones Físico- Afedicas y Chimicas. 107 po en la generación mineral , así los Chímicos en la generación de la piedra (qne hemos de hacer) por nues- tro artificio , harémos los cuerpos espíritus , y los es- píritus cuerpos , que por eso dice Aros : faclte corpo^ ra spiritiis , invente tís qtiod quc-eritis , con que de to-
do lo dicho sacamos que los principios y operaciones de esta ciencia son semejantes á los de la naturaleza , pero nosotros necesitamos mas cosas que ella para nuestros trabajos.
Dados ya los principios de la generación de me- tales y los de esta ínclita admirable ciencia así gene- ralmente , ahora irémos viendo la operación y maes- tría del arte. Todo el artificio de esta piedra oculta filosófica tiene dos partes de operación .* la primera es el elixir , y ésta se llama primum opus ; la segunda parte es de la operación de esta piedra , que es el se- cundum opus , la qual se hace de otro modo y en dis- tinto vaso. Muchos Filósofos en sus libros primeramen- te enseñaron á hacer la segunda obra , esto es , la ope- ración de la piedra ; y algunos hablan en sus escri- tos , unas veces de la primera , otras de la segunda, á fin solo de confundir y cegar al aplicado , y para ocultar de los ingenios esta famosa ciencia. Yo , amigo, seguiré el recto órden en la operación ; y como la exer- cité con mis propios dedos , y vi con mis ojos , así pon- dré la doctrina. Lo primero , es necesario que las ma- terias se conviertan en el elixir. Este elixir es el pri- mero y principal fundamento de esta piedra preciosa, la qual por la segunda obra se convierte en verdadera piedra filosófica y medicina suma ; la qual quita de lo comixto lo enfermo , y lo imperfecto de los metales, y los reduce á sanidad y perfección , y realmente lo convierte en lunífico y solífico , según el color de la
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io8 El Ermitaño y Torres,
:ial piedra. Dividen los Filósofos al elixir , y dicen que tiene cuerpo , alma y espíritu , y estos están unidos en aquella unión de la naturaleza , á la qual por nuestro artificio la ministramos para que la haga , y por eso nosotros no hacemos el elixir ni la piedra , sino Ja na- turaleza , á quien damos la materia para que la fabri- que ; á la tierra de esta suma medicina llaman cuerpo, fermento ó secreto de la piedra ó del elixir , con que de la substancia sutilísima y purísima del argento vivo, el sulfur y nuestra tierra se compone el elixir , y en esto consiste nuestra piedra.
De dos modos se considera el eñxir en esta ciencia, hay elixir para lo blanco y para lo rubro , vamos vien- do el elixir para lo blanco primeramente , y de sus especies de que se compone ; de las especies del elixir para lo blanco han variado mucho los Filósofos , y las han dado diversos nombres , unas veces tomándo- lo de su color , otras de su naturaleza , pero siempre añadiendo ó quitando algo para engañar á los curiosos y deseosos de saber esta ciencia : unos buscaban este elixir en los vegetables ; y aunque esto es posible por la naturaleza , no es posible al Filósofo , porque es breve la vida para esta operación ; otros le buscaban en las piedras preciosas , vidrios y sales , y estos trabajaban un imposible contra los principios de la naturaleza , pues lo mas que de estos entes se puede esperar , después de largo tiempo y crecido trabajo , es la alteración ; otros en los espíritus solamente del sulfur y el mercurio con sus compañeros la sai armoniaca y el arsénico ; y otros en todos los cuerpos de los metales , pero todos estos sudaron vanamente; y así, omitiendootros muchos , diré solo lo que verdaderamente conviene á este elixir,
Quatro son las especies que son precisas para com-
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Conversaciones Físico- Médicas jy CJnmlcas. 109 poner este elixir , es á saber : el argento vivo , el sul- fur citrino volátil que huye , el sultur verde íixo y el sulfur blanco fixo , y estos tres sulfures son fluidos como la cera ; de estas especies son- mejores las nuevas que las viejas ; el buen sulfur verde es el que quebrándolo aparece la fracción clara y verde , y es lucido á ma- nera de vidrio ; y por esta razón lo llama Morieno á este sulfur vidrio , por la razón de su color y luci- miento : el sulfur blanco fixo es el mejor , el que fuere mas blanco, que tenga su fractura blanca , luciente, y que descubra los granos oblongos , aunque no mucho, y poco gruesos , los que son buenos , que descubra el sul- iiir citrino volátil.
Compónese , pues , el argento vivo con el sulfur vivo citrino , de tal suerte , que uno y otro sean altera- dos y convertidos los dos en una masa rubra , la que lla- mamos tierra rubra ponderosa : de estas dos especies su composición ó disposición habla Morieno en su li- bro ad Regem Hall , y dice : Fac , ut fumus albus , id est , Mercurius , fumiim rubrum , id est , sul flirts ca- fíat , ^ simid ambo effunde , conjunge , ita qiiod pars fondus apponatiir. Pero respecto que esta tierra rubra lu- cida , ponderosa y venal se encuentra , no nos cansa- rémos en su composición ; y así prosigamos nuestro in- tento. Habiendo , pues , comprado estas especies , to- ma una libra del sulfur verde fixo , y muélelo sobre un mármol ó pizarra limpia , hasta que se haga un pol- vo minutísimo ; toma después tres onzas de sulfur blanco fixo , y en el mismo mármol las molerás con cuidado , y guardarás á parte uno y otro ; toma también otras tres onzas de tierra rubra lucida ponderosa , que está com- puesta del sulfur y el mercurio , y majarla también, hasta que en la tal tierra no se vea nada de lo lucido,
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lio Bl Ermitaño y Torres,
y queda un poh^o rubicundo y grave ; y toda esta obra la llaman los Filósofos opus contritionis : y á esta obra de contrición la llaman también hiems ó invierno , por- que como el invierno está destituido de todo fruto y virtud agente natural , así también esta obra de contri' cion está destituida de toda operación agente al elixir y porque nada de estos antes esta mezclado.
Hecha, pues, la operación del invierno, luego sin intervalo comienza la obra de composición y mezcla de estas especies , que es así : á todos estos polvos de es- tas especies júntalas, y mézclalas en el marmor , hasta que toda esta materia aparezca rubra , y á toda esta materia rubra divídela en dos partes iguales ; cada una de estas partes de esta composición ó preparación se pone en un vaso propio y destinado á este fin ; en tal vaso siempre se hace esta obra , de modo , que el vaso alám- bico de vidrio se disponga así ; han de ser dos vasos, el urinal y el alambico ; la boca del urinal no ha de entrar en la boca del alambico (como regularmente se hace en todas las destilaciones), sino al contrario, la boca del alambico ha de entrar en la del urinal ; después se embarra y cubre con el lodo filosófico , y se dexa secar y endurecer, y luego se vuelve á cubrir, de modo que no pueda evaporarse por «is junturas espíritu al- guno; y llámase la obra presente opus veris y porque como en el verano universalmente todas las cosas na- turalmente se unen para fructificar , así éstas , de que se compone el ^/m> , se unen para fructificar y engendrar esta piedra filosófica.
Fáltanos ahora decir el residuo de esta Operación, y la que nos resta de hacer se llama ^stas ; porque así como los frutos de la naturaleza por el calor salen de la tierra , y suben á gozar del ayre para llegar des- pués
Conversaciones Físico- Medie as y Clwnicas. 1 1 1 pues al otoño, esto es , á la naturaleza y perfección , así también en este elixir por el calor del fuego material salen de esta tierra , y suben al ayre para llegar al otoño á perfeccionarse. Hablando , pues , de esta dis- posición , contrición y separación , dice (para concluir esta obra) Aristóteles : ad Alexandrum Regem en el libro de secretis secretorum cap. penult. \ Oh Alexander\ accipe lapidem mineraJem vegetahilcm ^ anhnalem separa elementa. Luego debemos empezar por la separación de elementos , que es así : De esta tierra rubra se han de separar los elementos , esto es , lo puro de lo impuro, lo diáfano del opaco , y lo claro de lo turbio ; es como se sigue : puesta esta tierra en los dos vasos urinales con sus alámbicos enlodados , entonces pondrás al vaso singular , hecho á este fin , en el aludel sobre cenizas, y el aludel esté seco , y bien sigilado con el lodo sobre el horno , dispuesto para esta operación ; cada vaso ha de tener su horno y su aludel , y en estos hornos com- pondrás el fuego , templado de tal suerte, que dentro del horno , en el hondon del aludel , puedas tener la mano sin peligro de quemarse, y en esta disposición y continuada templanza del fuego está la felicidad de la obra , porque si das mucho fuego , la materia se fun- dirá en los vasos ántes que vuelen los espíritus , y antes de secarse dicha materia en el vaso , se quebrarla todo, y perdiera toda la obra.
Dispuestos así los vasos con el templado fuego en • SUS hornos, entonces el vapor de estas materias sube al alámbico en humo sutilísimo , y este humo se con- \ierte en agua limpia , serena y clara , que contiene en sí la fuerza y valor de todas las especies , de las quales se engendran'; la qual engendrada ya , y causada en el alámbico, baxa oor el cuerno de ciervo, ó nariz del
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alambico , el qual ha de ser agudo , suave y corvo , á ma- nera del cuerno de ciervo. Las primeras gotas de esta agua no sirven , y así no se reciben en vaso alguno; y para saber el verdadero tiempo de recibirlas, harás así: después de quince ó diez y seis gotas vertidas , to- marás un cuchillo, caliente un poco , y ponerlo en la bo- ca del alámbico, y aguarda que caiga una gota sobre el plano del cuchillo , y si ésta se bullese y pusiese negra sobre el plano, entonces es tiempo de recibir el agua ; y si no , no , porque todavía contiene aquella agua gran por- ción de flema , y de ésta es preciso que se purgue , y no lo estará verdaderamente hasta que tenga la dicha señal. Conocido , pues , que el agua se purgó de la flema , ten- drás dos vasos para recibirla de vidrio , que tengan el hondon redondo , y el cuello largo , como cosa de medio pie, y estos dos vasos sean espesos y fuertes , por- que de otra suerte no retendrán al agua , porque su de- masiada virtud y fortaleza los quebrará , y estos vasos los pondrás debaxo de los alámbicos , de modo que en- tren dentro , juntándolos á los cuellos de los vasos quan- to pudieres, y cúbrelos con un paño de lino seco, y así recibirás el agua. Continuarás el fuego débil por un dia y una noche , después aumentarás el fuego , no de golpe , sino es poco á poco hasta doblar el calor , y en este aumento de fuego se ha de continuar hasta que se ponga rubro el alámbico , y en apareciendo rubro se ha de mantener en aquel color , y el fuego se ha de continuar en aquel estado , hasta que salga toda el agua que ha de salir , y entonces añadirás mas fuego , y ha- cerle con llama , para que aquellas partes mas gruesas y fuertes salgan también , y este fuego de llama se ha de continuar por seis horas , hasta que salga toda el agua fuerte y espesa, y aparece la tierra seca y sin humor, y así quedará el agua bien hecha. Llá-
Con’üers aciones Físico- Alédic as y Chimicas. 113 Llámase esta agua , agua de meicurio y de sulíur, porque se engendra y sale de estos dos ; llámase tam~ bien entre los Chímicos fumo, viento , aceyte, agua, ayre , fuego , vida , alma y espíritu ; y por fin , el nuestro mercurio que buscamos , que es fuego com- burente , disuelve todos los cuerpos con una obra sola, que es con la del otoño. Llamóse esta agua por los Filósofos ¡apis henedictus , porque no es piedra , ni tiene naturaleza de tal , y por esta razón se llama piedra, porque los Filósofos llaman piedra á todo aquello , de lo qual se pueden separar los quatro elementos por artificio ; porque hecha la separación de ellos por su conjunción ó unión en este magisterio alchímico ; es á saber, en la obra autumal se suscita cierta substancia, 'á modo de las piedras, que por la admixtión del hú- mido con el seco se engendra. Llámase, pues, benedic- tas , porque de los elementos separados , y después con- juntos sobre uná quinta esencia- ( como diremos lue- go ) que se llama espíritu de la piedra , y porque el espíritu no aparece, ni se toca, sino es tomando cuer- po en algún elemento , por eso este espíritu , por , la nobleza de su naturaleza , toma cuerpo en la noble y superior esfera de los elementos ; esto es , en la es- esfera del fuego , quedando siempre en su naturaleza espiritual, y por eso no es fuego , ni tiene ‘tal natu- raleza de fuego , aunque habita en él : y porque este cuerpo Ígneo por su sutileza y pureza no se dexa ver de nosotros ; y así , mediante los instrumentos idóneos, y la industria, convirtiendo su sutil substancia, com- poniendo , condensando y secando , sublimando y des- tilando de la dicha materia , y se convierte en espe- cie de' agua; y manando ésta, se separa y limpia de Part, IJ ^ í . . las
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las superfluidades de la flema. En esta dicha agua to- davía no están los quatro elementos , sino es solo tres, agua , fuego y ay re , y estos tres juntamente se pur« gan y separan de su inmundicia , esto es , de las im- puiidades de su tierra ; en esta separación del agua llamamos elemento aqueo á su humedad , ayre a la naturaleza de la agua , que hace que todo el cuerpo fluya a manera de gotas de goma ; y por esta razón llam.in también oL'um ó aceyte : fuego se llama en esta agua aquella virtud , con la qual quema , calcina y disuelve los cuerpos , en el qual fuego habita el di- cho espíritu de las piedras. Separados , pues , estos ele- mentos de su tierra , y hechos espirituales con el es- píritu de la quinta esencia, convertidos en agua (como tenemos dicho ) se han de juntar á la tierra , para que esta tierra también se haga espiritual como los otros tres elementos.
Ya hemos llegado á la composición de estos tres elementos con el quarco , que ésta es la composición que ocultáron los Filósofos; llamase esta composición ma-- trimonio del cuerpo con los espíritus , porque en esta obra se junta el espíritu de ia quinta esencia , que está ocul- to en los tres elementos con nuestra tierra , t]uc es el cuerpo , y se hace la unión ó matrimonio , de tal suer- te , que la tierra se hace espiritual de naturaleza , su- til y de espíritu , y desde entonces se empieza á per- feccionar la virtud ; este espíritu de natura terrea , que se dice : quin twn ex quatuor oevi^ratum , por lo que dice el Filósofo : Vis eius inte ora e^t , si versa fuerit
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ín te r ra jn. riacese , pues, esta composición , no con las manos , sino es por obra de la naturaleza , á la qual por magisterio admirable administramos esta ma- teria , para que opere en ella. _ De-
Conversaciones Físico-Me'dicas y Chimicas, 1 1 5 Debe hacerse este matrimonio luego que el agua esté hecha , y no se debe esperar mas que ad summinn dos horas , porque se desvanece presto la virtud de este espíritu ; llámase esta obra del otoño , porque así como los frutos llegan á su perfección y madurez en el otoño , así esta agua consigue su perfección en este matrimonio ; llámase también iinpregnatio lapidis , por- que quando se hace este matrimonio ó conjunción de este espíritu , con el cuerpo se impregna la piedra , esto es , el cuerpo ó tierra nuestra de este espíritu de la quin- ta esencia , en el vientre de la dicha agua , en el qual vive oculto este espíritu ; hácese del modo siguiente.
