Chapter 22
Section 22
en
Con'D:rs ■.telones Físico- Médicas y Chimlcas, yg
en los espiritas de los metales ; todo lo han argado, en todo han cavado, y yo no he visto una por señal.
La mayor locura y (perdonen los que la hiciéron) maldad fué escribir sus libros tan obscuros , barnizan- do la piedra con tantos nombres , y las materias con tantos apellidos , que los pobres aprendices perdían el tiempo y la cabeza en averiguar las intenciones de aquellos. Verdaderamente que algo se saca útil desús extracciones ; porque no dudo yo que tengan alguna virtud aquellas esencias de bruto , piedra y flor ; lo que no creo es , que sea el sánalo todo , y el conviértelo todo. Han dexado finalmente tan desconocido este estu- dio , y tan escondida esta piedra , que nadie sabe , ni de qué se compone , ni cómo se llama ; porque unos la llamáron agua de la vida , otros oro potable , otros tesoro , ave , racional , bruto , piedra , y luego ni uno ni otro. Oye todas sus contradicciones en estos ver- secitos , que sin querer se han quedado en la memoria.
Fst ¡apis occultiis , in Imo fonte sepultus Filis , ejectus fumo , vel stercore tectus,
Uniis hcibet hujtis ¡apis omnla nomina Dlvus,
Unde Deo plenus , sapiens dlxlí Marlenus,
JSÍon ¡apis , hic ¡apis , ^ animal quod gignere Jas est, Ft lapls hic avls , non lapls , aiit avis hcec est. Hic lapls est moles , stirps , Saturnia prolesy Júpiter hic lapls est y Mars^ Sol^ Venus, lapls hic est,
Jiliger , ^ Luna lucidlor ómnibus una,
JSÍunc argentum , nunc aurum , nunc elementum, Hunc aqua , nunc vlnum , nunc sanguls , nunc chrys- talinum,
JSÍunc lac virgineum , nunc spuma marls , vel accetum, Nunc quoque gemma , salís , almizadur , sal gene ralis.
8 a .■ El Ermitaño y Torres.
/inri pigmeatum prlmum statuunt elementum. JtEunc m ire piirgatum ciim sulphure piir¡jicati(.in. Siccine transponwit , quod stulti^ pandere nolwit 'Slcque jigur atur , sapiens ne decipiatur,
Et quid tractatur stulti , ne dístrihuatur.
Buen modo es de querer salvar sus locuras y díspara- ' tes , llamarnos necios y majaderos á todos. Si es cien- cia tan admirable , y la profesan hombres de bien , estos nunca ocultan su ciencia , que la avaricia en todos asiin* tos es mala ; pero como la han profesado codiciosos y avaros , hasta esta ceniza guardan , y recogen entre sí ; y si fuera por ocultar su delirio , y que no hubiese se- ñal de su locura , era virtud ; pero aun convencidos, no se desengañan, y la ambición los entretiene espe- ranzados. Si hallaste el secreto de transmutar el plo- mo en plata , maldito filósofo , dime, para tí ¿ qué mas gloria , ni qué mejor riqueza , que lograrle y ganar fama inmortal entre los hombres ? Pues á tí , ¿ qué te quita , ni qué te empobrece , que tu amigo y otro hombre salga de miserable y de ignorante ? Qualquiera Maestro comunica en el arte mas mecánico á su ofi- cial su arte : un Médico al otro que quiere aprender, le presta , y distribuye sus recetas ; un Legista á otro; y todüsquantos deseansaber encuentran maestros, que con garvo , buen deseo , y humildad comunican , y con gusto de que sepa mas su discípulo su ciencia ; y so- lo los Chímicos ocultan y encierran cada uno en su estómago la mas leve noticia que estudian ó discurren.
I Válgate Dios por estudiantes de tan rara abstracción! Déxame reir de la historia de esta piedra , ya oro , ya sangre , agua , vino , ave , racional , sal , leche vir- gen. ; Jesús mil veces , y qué envoltorio de desatinos!
Conversaciones Físico- iMé dicas y CInmicas. 8 1 Si no los confesara “ton piedad por hombres de buena vida , creyera que estaban todos borrachos.
Un Alemán dexó en sus manuscritos la maniíica- tura, decocción y formación de esta piedra en nueve
versos latinos, y dice hablando de ella y su solución:
\
Qiii qucerit in merdis secreta PhilosopJm^im, Expensas perdit proprias , tempusqiie laborum,
Est in JSÍer curio quidq^itid qu^erunt sapientes.
Corpus ab hiñe anima spiritus tintura habentur, Eíullus Alercurius sumatur quam viineralis.
De modo , que ya nos da éste una ^materia cierta y mas racional , que es el mercurio ; y para que sepan aplicar los grados de calor para la coagulación , pro- sigue dando los preceptos en los quatro versos siguien- tes.
Primus formatur", üt sensus ei dominetur.
. Sensibus equato gaudet natura secundo.
Tertius excedit , sed cum tolerantia Ixdit.
Destructor sensus nescit procederé quartus.
Este Alemán en el brevísimo compendio de estos ver- sos explica con claridad la materia , formación y coa- gulación de esta piedra ( que puede servir , como he dicho , para algunas cosas , y para sanar tal qual ac- cidente ) y ahora vamos á la Operación : digo , comen- tando estos versos , que en esta manufactura solo es ne- cesaria una materia , y ésta sea el mercurio mineral sin mezcla de otro cuerpo , la qual materia es una substancia , y como única pide un solo vaso , que es el de Hermes , conocido entre todos los Ghímistas , y Part. II l 4el
82 El Ermitam y Torres,
del modo siguiente vi hacer esta Operación á un amigo l^ortugues , á quien en su patria Coimbra traté mucho.
Echaba el mercurio en un vaso de vidrio redondo a manera de media luna , ó como una ampolleta , ó un poca mas oval el asiento : á éste cubria otro vaso ter- reo de bastante crasitud para resistir al fuego ; y la tierra de que era formado aquel vaso tenia el color blanquecino á manera de los crisoles donde se funde el oro : entre estos dos vasos , vitreo y terreo , iba embutiendo ceniza como de dos dedos de crasicie al rededor , y en el vaso terreo ponia su cubierta para que la llama no pudiese llegar al vaso vitreo que es- taba dentro; Así puestas las cenizas entre los dos va- sos 5 cubria con el lodo de la sabiduría al vaso de vi- drio. El carbón que encendía para esta operación era de encina , y en todas las decocciones , destilaciones , y sublimaciones dexaba vacías las dos partes de vidrio, y con el calor solo , graduándolo á compás , sacaba su quinta esencia en la obra ; y según los grados de ca- lor que iba dando , iban apareciendo los quatro co- lores principales , negro , blanco , rublo y citrino : de suerte , que al abrigo de un fuego se aparecía el ne' gro , con otro grado mas de fuego salla el blanco , y así de los otros dos colores. Este primer grado de fue- go está explicado en el verso primero del Alemán , y yo lo entiendo así;
Primiis formeitir y ut sensus ei dorninetiir.
El modo de conocer quando será este calor del pri- mer grado es que poniendo la mano en aquellas ce- nizas ó en la cubierta del horno , se mantengan sin lesión conocida de quemar ; y con este calor así lento
y
Conversaciones Físico-Médicas y Chhnkas. 83 y sufrible en la mano, se podrece la materia en quaren- ta días , según unos , otros en cincuenta , y según otros en setenta ; pero este Portugués que te he dicho , dice, que mienten todos , porque habiendo él hecho mas de treinta experiencias, halló que no se llegaba á corrom- per dicha materia hasta el dia ciento ó noventa y sie- te á lo ménos de calor ; y decia , que solo á ese tiem- po aparecía el color negro en la materia , y que en- tonces ya estaban juntos y unidos los elementos , y convertidos á otra naturaleza ; y por este grado de fuego solo se pudre y mortifica esta materia. Ahora dirémos como se blanquea ; dos colores se dan blan- cos , uno que imita á Júpiter ó Saturno , y esta blan- cura se hace después de la putrefacción , por lo que dice Gebex : Oportet Jovem , Saturnum indurare , ^ Martem , ^ Venerem rubificare, Pero esta blancura no es verdadera , por no ser fixa ni firme ; y la verda- dera se consigue con el calor del segundo grado en cien dias de fuego, que es lo que explica el segundo verso:
Sensihus cequato gaudet natura secundo^
Este grado debe ser también suave , pero un poco mas fuerte que el primero ; éste ha de ser de modo , que la mano pueda aguantar el calor del horno y no mas. Acabados los cien días , se continuará este ca- lor del segundo grado hasta que bulla y se menee la materia , á la qual dcxarás mover setenta dias , y en- tonces queda la materia hecha unas piedrecitas á ma- nera de jacintos ; y en viéndose así la materia reduci- da , se añaden carbones , y se fortifica el fuego para hacerle calor del tercer grado , que es lo que pide el tercer verso :
1 2 Ter-
84 Ermitam y' Torres»
Tertíus excedit , sed cum tolerantia Ixdlt.
El dicho ' fuego de tercer grado se continua por otros cien dias , y al fin todas las piedrecillas se convierten en ceniza , y se fixan con verdadera y perfecta fir- meza ; y si dentro de los términos de dichos cien dias no se hiciere ceniza la tal materia , se ha de conti- nuar con el calor de tercer grado hasta que se logre la ceniza , y entonces queda blanca la materia , y este albo se llama ánima y permanente ; y hablando de esta blancura , dice Marieno : Dealbate latonem , td est , terram , ^ apponite liberas , ne corda vestra rum- pantiir. Y Hermes : Ipsiim dealbate , sica igne subli^ mate qiioiisque iterit spiritus , quem tn eo invenietis^ qui dicitur Jilbis y Hermetis. Síguese á esta dealbicacion la quarta parte de la obra , que se llama la rubifica- ción de la piedra, y esta rubificación debe hacerse por el quarto grado del fuego , contenido en el ultimo Verso ;
Síc destructor sensus nescit procederé quartus».
El dicho fuego del quarto grado será -fuego de llama, y de leña de encina ; se debe continuar por cincuenta dias , porque en este espacio de tiempo aparezca ya el color rubro , y en este calor se une el espíritu y ánima con el cuerpo,' y se hace uno, y sale nuestra piedra. Oh lapis benedictas W es de advertir, que por este fuego , que se llama del quarto grado , se funde todo el blanco completo ^ y por la misma fusión este esperma se convierte en sangre, y el espíritu y el áni- ma se sumergen y y es de notar , que esta fusión es la verdadera solución filosófica , y siempre es preciso po- ner*
Conver sacimcs Físico- Médicas y Chmtcas, 8 5 nerla sobre el fuego muchas veces ; pues en sentir de Arnaldo de Villanova , dice que gaudet stare super ignem , sicut puer ad ubera matris, Y entonces se lla- ma agua permanente , y allí se hace del cuerpo es- píritu , ó def volátil fixo. Quando aparece el color ne- gro , dicen que es desponsatio mariti , foemirice , y > que entre ellos se da matrimonio. En la putrefacción del cuerpo ^ el mercurio está medio entre el espíritu y el ánima ; y juntos los quatro elementos con esta ma- teria y Operación , resulta de unión esta cosa incor- ruptible , llamada quinta esencia. El fermento del sol se llama sulfur , espíritu y oro filosófico. El fermento de la luna es conocido por alma, rosa blanca y ayre> que existe en nuestra piedra. El espíritu es el fer- mento del sol , el alma es el fermento de la luna , el cuerpo es la tierra fixa , y estos tres se hallan en el mercurio. El cuerpo recibe la tintura del mercurio por el espíritu , y el ánima , según los grados del calor, contiene en sí el mercurio todos los quatro elementos; el elemento del agua corre y lava el cuerpo ; el ele- Ynento de la tierra está fixo, y es la crasicie y espe- sura del mismo mercurio ; el elemento del ayre es aquel cálido , templada y húmedo que se halla en él ; y este cálido húmedo es el que se llama espíritu ; y el elemento del fuego es aquella untuosidad cremable ' que se halla en el tal mercurio. Dícelo todo este verso^ común adagio entre los Chímistas:
Terra sfat , iinda lavat ,ptrpurgat , spiritus intrat.
Basta de piedra filosofal. Yo he dicho lo que así se me ha quedado en la memoria buenamente , y las di- ficultades acerca de este punto. La noche que tú me
ins-
8 6 El Ermitaño y Torres,
instruyas , me dirás ' á punto fixo toda la teórica y práctica sin cansarnos , y juro de estar como un muer- to. Solo por último de mi oración en este punto , di- go que estos Chimistas todos han tirado á ajar á Aris- tóteles ; todo lo trató , y á él se le debe esta filoso- fía oculta del oro potable y agua de la vida y pie- dra filosofal ; y todas las transmutaciones las trató en el libro que intituló de Perfecto Magisterio, La pre- paración del nitro , el oro pimento , el cacareado eli- xir , y todas las sales con el uso de preparaciones, las toca con otra verdad que los modernos ; y la com- posición de la agua de la vida simple y completa la trae al fin de este libro , que empieza : De a^uct
salís armoniaci soluti , distillati ter ad minus uncias sex , olei pradicti rectifcati uncias septem , mlsce h¿ec dúo , ^ imhue super porfdum. No te refiero , por no cansarte , las noticias que tengo de otros autores ; pero sí te diré , que solo para que veas los disparates de esta ruin profesión , leas ( aunque no es muy devoto , pero permitido , y que no lo ha condenado la Católica Iglesia Romana, ni Inquisición alguna) á Nicolás Mel- chor Cibiniense Transilavo en el tratado que escribió de Processiis Chimicus suh forma Missx , en donde por las ceremonias de este santo Sacrificio va fundando su proceso, que empieza : Mis sx suh tono , gau- deamus , ^ erit cantandus , y prosigue fundamentum vero artis est corporum solutio , qux non in ac^uam nii^ bis , sed in aq^uam mercurialem resohenda sunt , ex aqua generatur verzcs Lipis Philosophorum, Y así prosigue este mal devoto Chímista. Pues si tiene estas obscuridades este vil estudio y estas contradicciones , y sobre to- do'no tenemos una experiencia que nos desengañe, ¿ para qué fatigas en vano tus talentos ? No creas , porque
las
Conversaciones Físico- Medie as y Chimicas. 87 las doctrinas están de molde , que son los quatro Evan- gelios , que hallarás cosas impresas , que no están es- critas. La verdadera piedra filosofal es la gracia de Dios, pues todos los bienes le sobran al que la^ tiene. El agua de la vida es la santa templanza , y ésta solo sabe mantener el calor^nativo en sus determinados gra- dos ; y quantos Chímistas naciéron y faltan por na- cer , no han de introducir un calor ó un húmedo equivalente , que supla al que vamos perdiendo con los años y con las glotonerías. Poner mas calor en los cuerpos es fácil , que esconde muchos simples la na- turaleza , y el arte fabrica algunos mixtos venenosos de suma actividad ; pero éste en vez de conservar y restituir , mata , como se dice de aquel veneno con que Antonio Perez sofocó al astrólogo Pedro de Her- rera , que aconsejándole que viviese con cautela , por- que los astros le señalaban desgraciado fin , temiendo que propalase algunas confianzas que le habia hecho, le dispuso un veneno tan fogoso , que después de muer- to se mantuvo quatro dias el cadáver caliente. Esto es quanto puedo decirte de la suma rhedicina para man- tener la salud presente y recobrar la futura ; y en quanto á hacer oro , plata , perlas y esmeraldas , déxa- lo al Cielo , que es quien con el mandado de Dios concurre á amasarlas en la tierra , que á nosotros con gran providencia están muy ocultos estos secretos , co- mo tengo dicho : y pues ya son las once , dame de cenar , si tienes algún mendrugo , que mañana ( si vi- vimos ) hablaré de la segunda parte de tu aplicación á la medicina , y te demostraré , si puedo , lo falible de esa patarata.
Aturdido estaba mi Ermitaño de ver la libertad con que yo reprobaba sus intentos y sus invenciones;
y
I
8S El Ermitaño y Torres,
y entre desabrido y avergonzado , reprehendió con su modestia los modos y libertades de mi desenfadado es- tilo y crianza. En fin , cenamos sin miseria , doñni- nios , y el dia siguiente lo empleamos en pasear lo mas hermoso de aquella dilatada campiña ; llegó la no- che , y en el mismo parage , acariciados de una agra- dable lumbre , proseguí yo las reprehensiones que le habia prometido contra las vanidades de su medicina , y los derrumbaderos que le amenazaba su práctica em- belecadora , de este modo.
