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Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras del Doctor Don Diego de Torres Villarroel

Chapter 21

Section 21

quod,
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Bl Ermitaño y Torres.
quod si desUris , in Corpus redigitur eamdem operam impendas , id t antisper , doñee per diei quadrantem , pul^ ver at uní igmtum stet sine fusione. At si pars ignis ¿es^ tu liquescat , altera rcmaneat , quee liquescit , iterum in puherem ver tes , idemque opus ovenduin in eodem vase. Post vitratorium f ornad ^ vel rever berationis fumo indes , triduo- , vel quatriduo ignitus diro igne crucietur , do- ñee perjecte ut nix inalvescat ; nam quo perfectius in cal- ceni redactum erit melius fueris op era tus. JSdox in vas inde cutn acceto destilato , ut tribus digitis superemineaty ehuliat tantisper , doñee coloretur ac corpulentius fíat , con- quiescat ; fnito ubi resederit accetum decape lato , no-
vum inicito , ^ cineribus indito , opusque repetas , doñee in accetum habeat , sin minus reverberationis igni deniio apo- ne y ut perfectius in calcem reducatur , ^ in accetum sol- vatur. Postea evaporato acceto reses puheris in cinericeum vas aponatur , quod cupelam vocant , ^ liquefacto plum- bo sublimi ihi , ut -pesum eat , pillulas ex supone , cal- ce confectas infice , vel salnitro , sulfure , aliové pingui , ^ omne quod in plumbi balneo receptum erit in optimum ar- gentum mutatur. Díme ahora ; Si esta receta fuese ver- dadera , ¿ quánta plata podría dexar hecha Porta , y qiiántos aprendices públicos de esta platería hubiera en los Reynos? Porque á mí me parece , que éste es un oficio mas fácil que el de Sastre ó de Albariil , y ya se ve ‘de qiianta mas nobleza y utilidad.
Es tan viejo este modo de delirar , que el buen Aris- tóteles se vio tentado de la codicia ; y aun dicen , que se puso á quemar leños para empezar estas prometi- das metamorfosis de los metales. Escribió este Prín- cipe Filósofo un libro que intituló el Perfecto Ma- gisterio y en donde explica todas las fuerzas de este ar- te ; y dice , que es una oculta experiencia á que da luz
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Comers ación es Físico- Me'dicas y Chvnicas, 7 1 la última parte de la Filosofía , llamada Meteoros, y que habla este arte no solo de la elevación y depresión de los elementos , sino es de las cosas elementadas, Y á este arte o exercicio , con licencia de todos los Filó • sofos , yo la llamarla Astronomía inferior ; y dexándo- le lo verdadero de algunos principios, le borrarla los malos Alchimia, Separatoria ^ Chimlca^ ^0^“
sopeya , y otros que andan confundidos en las bocas y libros de estos mentirosos. La Astronomía superior tra- ta de las estrellas fixas y errantes en el firmamento. Las piedra'S -fixas , que también se llaman Estrellas en el vocabulario de los Alchímistas , son Sol , Luna , Mar- te , Saturno, Júpiter, Venus, Nitro, Carbunclo, Es- meralda y las demas piedras que no huyen del fuego. Las piedras errantes , á quien llaman Planetas , son el azogue, el sulfur arsénico, sal armoniaco, tutia , mag- nesia y marquesita ; estas no se mantienen sobre el fue- go , sino que poco á poco se evaporan y resuelven. A las piedras que se mantienen sobre el fuego las lla- man cuerpos animales 3 y á las que vuelan del fuego es^ píritus. Llaman también á las piedras que se fíxan en la lumbre substancias , y á las que se desvanecen en el fuego accidentes. De modo , que la Astronomía supe- rior cuida de las estrellas verdaderas , fixas y errantes y de sus movimientos , y la Astronomía inferior de las piedras fixas y errantes ; estrellas , substancias , ac- cidentes , espíritus y otras , son el materialiter y Jor- maliter de los Peripatéticos , que en toda porfia salen á la palestra : con que entendidas estas voces , pede- mos conocer algo de los misterios y embustes con que hablan y escriben estos mis Señores. Ultimamente , yo creo que hasta hoy ninguno ha descubierto, ni otro agen- te epe el sol , ni otra materia que el agua y la tierra
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'¡‘í El Ermitaño y Torres,
accidentalmente diversas y condicionadas ; y estas ma- terias se cuajan y cuecen con el beneficio de algún ca- lor , sea el sol , el cielo ó el fuego subterráneo ; y de esta diversidad de materias y calor resulta la solidez y tintura de las piedras , metales y las demas substan- cias ; pues creo con algún fundamento , que aquella un- tosidad , carbón, espíritu y tenuidad, esos ya no ^ son materia , sino es efectos de la materia y oficios hechos, ya del calor, sea el que fuere. Esto es , amigo, loque mas se acomoda á mi condición. Estas, finalmente , son las materias y agentes mas posibles , y de ellas no pue- de ningún Chí mista con sus tizones estiércoles , ni hor- nillas fabricar las prodigiosas substancias que forma la sabiduría de la naturaleza.
Aquí llegaba yo , y reparando que mi amigo esta- ba ceñudo contra mis expresiones , corté el hilo de mi conversación , porque aun entre amigos íntimos tiene créditos de mala crianza la repetida porfía contra sus sentimientos y opiniones. El procuró desmentir las acce- días del semblante con un risueño halago, explicando señales de cariño y gusto , y dixo : basta por esta no- che de conversación filosófica , yo reservaré en mi me- moria quanto te he oido , para rechazártelo la noche que á mí me parezca , y ahora vamos á cenar , y no volvamos á tomar en la boca semejante asunto. Soy con- tento, respondí, y perdona los necios fervores con que he desbuchado mi sentir , y mándame y elígeme con- versación, que esa seguiré , si le es posible á mi rudeza. Cenamos , pues , y después de una larga conversación sobre argumentos políticos, nos fuimos á descansar en las humildes camas. Llegó el dia , y se fué la mayor parte de él en pasear las hermosas vegas y prados ve- cinos de aquella Ermita , y en dar otra vuelta á los li- bros
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bros y las redomas. Vino la noche sin sentir , y re- cogidos al cariñoso fuego -de la chimenea , volví yo á blasfemar contra la segunda parte de su aplicación á la piedra filos-^-fal , en la forma que se ‘sigue.
NOCHE SEGUNDA,
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De la Piedra Filosofal,
Que sea posible hallar en los entes de la natu- raleza , ya simples , ya compuestos , un sólido ó un líquido , que conserve el calor nativo y el húmido pringanio , estirando la .vida de los hombres mas allá de lo que fcgularmente estamos viendo , ja- mas lo he dudado , porque en los sugetos contenidos y parcos , que se alimentan de los frutos sencillos , sin estragar los humores con la gula y variedad de alimen- tos , se sabe por la experiencia que son mas longe- vos , que los qiie se entregan á la voracidad y la go- losina. Los rústicos y trabajadores regularmente viven mas y mejor que los que habitan en las poblacio- nes cortesanas y políticas, y es"cQsa admirable ver , que en una aldea de veinte vecinos se encuentran ocho ó diez viejos de ochenta y noventa años , y en la Cor- te, que es un agregado de un millón de personas , apé- nas hay uño que llegue á cincuenta anos. En l'as seño- ras experimentamos mas breve y trabajosa vida , pues rara es la que llega á los quarenta años sin haberla roto las venas quarenta veces , y haGer bebido una far- macopea de berbages. Yo no dudo que la dieta cuida- dosa y el orden del alimento , proporcionado á la com- plexión de cada uno , es la piedra filosofal , que le ex- purgará el cuerpo de muchas enfermedades , y le per- Part, IL, k sci
Ermitaño 'j Torres.
severará las fuerzas. Lo que niego y reniego es , que se haya encontrado licor ó quinta esencia de tal vir- tud , que en un instante , y á manera de encantamien- to limpie de toda impureza y enfermedad , no solo los cuerpos animales, sino es los metálicos, como quie- ren y persuaden los chímicos. Esta virtud y poder de esta piedra , licor ó substancia es la que yo no pue- do creer. Mas , que. tampoco creo que hay, ni ha ha- bido quien la haya hecho ; y que los espíritus , pie- dras , licores, extractos y quintas esencias, que tienen encerradas en sus redomas , tapadas con gran cuidado y misterio , son unos embustes y ladroneras para ro- bar mentecatos é ignorantes ; y esta verdad te la he de probar con sus mismos sistemas , reducidos todos á este silogismo. Escucha.
Todos los que ignoran la primera materia de que se ha de componer esta piedra filosofal ó elixir , no pueden formar tal piedra ; sed sic est , que todos los Chímistas separadores y la demas casta de estos Filó- sofos ignoran las primeras materias de que se ha de componer ; luego es falso que hay , ni ha habido Filóso- fo que haya hecho tal piedra ; y por consiguiente son embuste , robo y fingimiento los licores , espíritus y demas emibustes que andan con el nombre de pie- dra filosofal , agua de la vida , 5cc. La menor es la que he de probar, y éste será el argumento de esta noche.
Ya , á mi parjscer , queda probada con la variedad de dictámenes , con la variedad de materiales , con la variedad de disposiciones y con la variedad de todo quanto tratan , disponen y alambican. Preguntando á estos hombres por la materia primera de que ha de salir á formarse esta piedra, unos dicen, que son cier- tas
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tas plantas j otros dicen , que son ciertos minerales^ ^otros , que son cierros animales; y otros, que solamen- te son las uñas , pelos , sangre , leche y otros excre- mentos de los animales : de modo , que no hay cosa criada , que no hayan quemado y hecho cenizas para sacar este embuste filosófico , y hasta ahora , ni lo han hallado , ni están quietos en una materia segura. Yo ya sé , que todo su conato es separar los elementos que se hallan en la planta , en el mineral ó el ani- mal, y reducirlos á esta quinta esencia, que es el sá- nalo todo , y el remedio universal de nuestra pobreza y de nuestra salud ; pero también sé que ninguno la ha hecho. Yo he entendido poco de esta facultad , y así te diré sin orden lo que he leido , con que verás lo imposible de su formación , y empiezo á decirlo con las mismas recetas prácticas que dexáron escritas los in- ventores y trabajadores de este arte desventurados ; y •siendo falsas , como lo son porcia experiencia y el trabajo perdido , no son necesarias otras probanzas, para que quedes convencido. Sea la primera la rece- ta , que para extraer este lapis phÜosophíciis , dexó escrita con gran misterio Alano Filósofo Germano , y dice así ; De L iplde Philosophico , éste es el título. ÍLevolví lapident , ér sedebam siiper ipsnm , in piiteum poen¿e de- trudatur , cj^iú pruisntiy vel fatuo istud revelaveríL Ego aiUem id revelo honis , q^ziia vldi mulíos in labore peri- re y qiiia non poterant ad scientiam artis per ve ñire.
Con toda esta exclamación empieza , y prosigue con la receta santamente , porque dice : In nomine Do- mini. Sume A.lkibric , ^ humorem humanuin de sana ve- na y inisce aquallter ^ extrahe aquam per fiimum y postea aerem per tgneni , ultimo feces combure , calcina , mlsce xqualiter cuín urina pueri , extrahe salem ,
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j(y El Ermitaño y Torres,
hahes omnes lapides de qidbus Philosophi exper ti simt; tingunt enim mirahilitér , coqitnt , ut natura ignis plus facere non queat. Dice mas : Istud sahm resistit Aler curio , cum imnvitur , desicatur cuín pruno la^ pide , dA sic fit corporis unió supra jirmam petiuim : Y ' da fia maldiciendo á quien revelare este estupendo ar- cano , di:iendo : Non videat. faciem Dei , qui potentiy vel fatuo istud revelaverit..\'^i\g^dimQ Dios, con qué fa- cilidad podemos ser ricos , ya curando , ya volviendo oro quanto toquemos, como Midas! El alkibric , la orina de niño , y la sangre humana todo lo tenemos pronto, y barato ; vamos al oro , pues tenemos las manos en la masa , y salgamos de pobres y enfermos; pero el dolor es , que verteremos la sangre y el sudor, y lo que saldrá al fin de la obra , será del orín estiér- col , del alkibric basura , y de la sangre podre. La misma variedad de materias que han elegido los Filóso- fos para la, formación , me hace dudar del excesivo poder de esta piedra : y habiendo extraido ( como di- cen ) de vegetables , minerales y brutos esta milagrosa quinta esencia , ¿ cómo no está lleno el mundo de pie- dras filosofales ? Y si las hay , ¿ cómo viven tan infelices sus fabricantes y nosotros, si de brutos (que no hay otra cosa mas sobrada en el mundo ) , hierbas ó minerales, podemos volver nuestros hierros en oro ? ¿ Y cómo vi- vimos ménos edad , que en los principtios del mundo,, quando no habia piedras filosofales ? ¿ Sí la doctrina moderna de estos embusteros nos da. en ella la medi- cina general de todos los males , volviendo también al estado de la sanidad , robustez y juvpntud al cuerpo enfermo y anciano ? ¿ Pues añaden, que ni las canas, ni las arrugas se atreven a venir á los gestos y cabe- zas de los que son tocados con dicha piedra ? No he
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Converscíctones Físico- Medie as y Chvnlcas, 77 oído, tal cosa ( dixo el Ermitaño ) ¿ no te basta pon- derar , sino que has de añadir embustes , que no han soñado tales hombres ? Para que veas que hablo con autoridad ( le respondí ) escucha quando menos las pa- labras del insigne Ra y mundo Lulio en el tratado que escribió de Recuperanda juventute. Dice , que be- biendo por la mañana y por la tarde el viejo una :x4cara de la esencia del oro , sin sentir , se hallará mozo. Yo conocí a una Señora que tragaba todos los días dos doblones en esencia , y gastaba uno en po- tencia , y murió en la curación..
Un Religioso, de San Francisco., que se llamó Juan^ de Rupescisa , en el tomo que intituló Líber lucís ^ di- ce , que la materia de esta, piedra est una ,. ér> eadem res vili pretil , q.u¿€ ubique reperitur in aqua v’scosa,. quc€ dicitur Mercurius. DÍxo este Chímico , que se ha- llaba en los lugares comunes y mas viles ; y los apren- diees Chírni>tas engañados de su poco estudio y su mu^ cha ambición ( no penetrando la intención de éste y otros Filósofos ). 1.a buscaban en los estercolares y le- trinas. Estos se emporcaban mas ; pero hallaban lo mis^ mo que los maestros extraían de sus alambiques , y tan necios en buscar , que ni por el olor sacaron lo que podia dar de sí aquella tierra. Dice ma«s abaxo el citado Padre , qire esta materia se extrae apartando lo terreo que tiene, el mercurio , y mezclándolo con el sulfur y vitriolo romano que los Chímicos llaman Mag- nésia , y luego manda hacer la destilación regular ; pe- ro yo digo al santo Padre y á los demás Chímicos:- si- la piedra filosofal se hace, de la materia mas vil de los brutos , plantas , minerales , mercurio , oro y plata, y el motivo es , porque en estos se contienen los qua- tro elementos , y de la extracción de ellos ha de sa- lir .
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lir á encantarnos esta piedra ó quinta esencia, que es todo el tesoro íilosófico, decía yo, que no hay ente descubierto ni oculto que no pueda ser materia de este tesoro ; y es la razón por qué todos los cuerpos que están criados deba- xo de la capa del Cielo por el supremo Hacedor de todos constan de quatro complexiones, y éstas de quatro na- turalezas , quatro principales colores , quatro sabores y otros tantos olores , dos sexos, altitud , profundidad ( que estos son los ligamentos con que todos los cuer- pos , sean los que fueren, están atados, como clara- mente se mira en los cuerpos congelados ) pues si qual- quier cuerpo puede ser materia de esta piedra , ¿ cómo varían materias ? i Cómo unos buscan el mercurio , có- mo otros el azogue ? ¿ Y cómo no han hecho carros de piedras filosofales , siendo tan viles , tan casuales y tan sobradas las materias ? Pregunto mas ; ¿ qué saca- ron los que las buscáron en los metales impuros ? ¿ qu é los que las buscáron en los animales ? Extrayendo ba- siliscos , bufones y víboras , siendo tü la codicia y el deseo , que aventuráron vidas y caudales en la opera- ción : Qu¿\^ non mortalLi pecPora cogis ? En los huevos, en la sangre , en la leche , en los humores , cabellos, y excremíntos de los brutos la solicitaban , y pensa- ban hallar ; supongo que en esto era culpable la obs- curidad con que se explicaban los Filósofos , temiendo de que no les entendiesen sus secretos , y quitasen la ganancia , que falsamente les persuadía su loca ambi- ción. Otros la imaginaban en los vegetables de la ce- lidonia , y otras flores y rosas , y rodeaban las selvas como lobos hambrientos , y corrían quantos mon- tes y valles descubrían ; y tros mezclaban flores y piedras ; y otros sales , alumbres , sulfures y atramen- tos \ y otros en la tutia , magnesia y marquesita ; otros